El esquí surgió en Noruega, como consecuencia de las difíciles condiciones naturales del país y los inviernos abundantes en nieve. Durante milenios, el esquí fue, de hecho, el único medio de transporte en invierno, imprescindible para la caza y la pesca y, hasta los tiempos modernos, la única forma para enviar medios de subsistencia a las remotas y poco pobladas comarcas rurales del país.
Se considera a Sondre Norheim padre del esquí moderno, quien fue considerado en su época un campeón insuperable del deporte del esquí.