En un alto plano a modo de balcón, dominando desde su corazón el Valle de Benasque, y rodeada por 63 picos de más de 3000 metros, la estación de Cerler se convierte en un lugar de impactante y serena belleza, idóneo para disfrutar al máximo de la práctica del esquí. 38 pistas perfectamente acondicionadas y adaptadas a todos los niveles, desde el principiante al más experto, son indicativos de la varieda de opciones a disposición del esquiador: descensos superiores a los 1100 m de desnivel que, tras alcanzar cotas máximas tan considerables como los 2630 m del telesilla cuatriplaza Pico Gallinero, superan los 6 km de longitud; recorridos que discurren entre pinos (sector Cota 2000), donde aún es posible disfrutar de los sonidos del bosque; el Rincón del Cielo, dominando unas preciosas panorámicas sobre el Valle de Benasque o la última ampliación de dominio esquiable en el sector de Basibé, con vistas del amplo Valle de Castanesa y de numerosos tresmiles.